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Tether sigue preocupando: ¿Qué pasó ahora?

El cripto-mercado sigue atento a lo que pueda pasar con USDT, su respaldo y las regulaciones venideras.

Por supuesto que el tema Tether sigue preocupando. La tercera criptomoneda en capitalización de mercado es una verdadera bomba de tiempo. Esto no es particularmente nuevo, pero el asunto ha resurgido debido a las recientes declaraciones del presidente de la FED en Boston, Eric Rosengren. Con mucha razón, hace un llamado de alerta en este caso, recordándonos los riesgos para la estabilidad del ecosistema. Desde muy temprano en su existencia, Tether ha estado envuelta en la controversia. De manera milagrosa, ha logrado sobrevivir. Y no solo eso. A pesar de todos sus cables sueltos, ha crecido exponencialmente. Si bien es cierto que su dominio en el mercado de las criptomonedas estables ya no es total porque otros proyectos han ganado terreno, nadie puede negar la importancia de Tether. Su caída significaría una crisis. 

Muchos creen en Bitcoin de una manera casi religiosa. Al parecer, Bitcoin, más que un código, parece ser una especie de tótem con poderes sobrenaturales que todo puede. “Un bitcoin es un bitcoin”, se pregona. Muchos declaran que su precio no importa. Debe ser que acumulan Bitcoin por su valor estético. En fin, resulta ser que lo importante aquí es la revolución. En este caso, la instauración de una utopía libertaria. Este es el grupo que lo entiende todo y ha descubierto los más grandes misterios del universo. Según estos señores, no se trata de dinero. Todo es un asunto de libertad. 

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Ahora bien, también existe otro grupo que sí le importa el precio de Bitcoin. Este grupo ha tomado un dinero que mucho trabajo le ha costado y ha decidido invertir en esta criptomoneda para, con el tiempo, verle el queso a la tostada. ¿Qué es Bitcoin? Bitcoin es un código. Pero un código que representa una tasa de cambio. Este código no cuenta con valor intrínseco. Es decir, no se come ni sirve para ningún fin práctico. Pero sí cuenta con un valor monetario. O sea, no es un fin en sí mismo. Es un medio. Se compra Bitcoin y se guarda, pero el objetivo final es eventualmente intercambiarlo por otra cosa. Cosas, servicios, comida, bienes, etc. Después de todo, el ser humano no vive de ceros y unos. En este sentido, Bitcoin es un pacto social. El código es simplemente un sustrato como el papel o el metal. Lo importante es lo que el código representa. 

Claro que como todo código para que funciona requiere el reconocimiento de un grupo humano. De lo contrario, es lengua muerta. Tasa de cambio. El dólar también es una tasa de cambio. Un medio que se usa para adquirir cosas. Esto implica que el dólar se encuentra estrechamente relacionado con la producción. La palabra “intercambio” sugiere dos elementos. Por ende, sería absurdo promover la idea de que un medio de intercambio se sostiene por sí solo. Sería tonto decir “un dólar es un dólar”. ¿Por qué no? Bueno, porque un dólar es la representación de lo que podemos adquirir con él. 

En el caso de Bitcoin, también podemos adquirir bienes y servicios. Pero sería justo admitir que el par preferido de Bitcoin es el dólar. Medio de intercambio. Dos elementos. La tasa de intercambio se define mediante oferta y demanda. Eso, en pocas palabras, es lo que llamamos el precio de Bitcoin. Supongamos que firmamos un contrato. Ese contrato es válido si ambas partes lo reconocen. Ahora supongamos que este no es el caso. Una parte reconoce el contrato y la otra no. Sería muy insensato sostener el contrato de manera unilateral y decir: “Un contrato es un contrato”. Sencillo. No vale nada por sí solo. 

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Si tomamos en cuenta que Tether representa una muy importante porción de lo se considera como los dólares de facto dentro del mercado cripto, una caída de Tether significaría un golpe muy doloroso para la tasa de intercambio llamada Bitcoin. Tether representa aproximadamente el 54% de todas las criptomonedas estables del sistema. Además, es el activo con mayor volumen. Declara una paridad de 1:1 con el dólar. Pero ya sabemos que esto no es del todo cierto. Es decir, Tether no cuenta con los depósitos de respaldo en un 100%. Es posible que estemos hablando de un 75%. Pero la cosa no termina ahí. Los depósitos no están en efectivo. El efectivo representa menos del 2% de esos depósitos. Al parecer, los respaldos de Tether están en bonos del Tesoro, bonos corporativos, y metales. O sea, una canasta. 

¿Ya vemos el peligro? Me temo que Tether está funcionando como un banco central privado. En otras palabras, están imprimiendo dinero. Lo que resulta bastante preocupante porque con ese dinero es que muchos están comprando Bitcoin. Palabras más, palabras menos, estamos caminando sobre un hielo muy delgado. Este es un banco central privado sin supervisión, sin regulación y sin auditorías. No se trata de un cuerpo colegiado con la supervisión de las instituciones públicas. Es una impresión de dinero muchísimo más descarada que la realizada por las autoridades monetarias. Se trata de particulares imprimiendo dinero. 

Lo curioso es que el mercado como tal no parece reconocer ese peligro. De hecho, en los últimos años, Tether ha crecido vertiginosamente. Si bien es cierto que tiene más competencia que antes, la verdad es que Tether hoy es más fuerte que nunca. Tether está en todos los exchanges. Tether está en todos partes. Supongo que eso se debe a que, para bien o para mal, Tether funciona. Y a nadie le importa mucho lo que realmente sucede tras bastidores. Después de todo, esa impresión de dinero ayuda al aumento de los precios. Eso no parece molestar mucho a los inversores de criptomonedas. Pero sí le molesta a las autoridades. 

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¿Cómo puede terminar todo esto? El mejor de los escenarios es que Tether, presionado por los reguladores, ponga su casa en orden. Esto sería lo ideal. Lo que implicaría que todas las preocupaciones resultarán ser una falsa alarma. En el otro extremo, tendríamos un pánico generalizado producto a algún evento excepcional. Todas las personas con Tether deciden salir de sus tenencias al mismo tiempo. O sea, arde Troya. Claro que aquí estoy hablando de extremos. Por supuesto que hay un área gris. Pero me temo que es casi imposible hacer predicciones precisas en este caso. 

El usuario podría ayudar escogiendo entre las otras opciones de stablecoins. Yo diría que los exchanges son también responsables de este meollo por no exigirle más a Tether en un primer lugar. Algo me dice que el drama Tether aún no ha terminado. Parece que esto es largo y tendido. El auge de las stablecoins, a mi parecer, es inevitable con el boom de las carteras digitales. Eso significa que los reguladores aumentarán su escrutinio. 

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